El viaje

         Autora: Mary Oliver







Un día finalmente supiste

lo que tenías que hacer, y comenzaste,

aunque las voces a tu alrededor

continuaban gritando

su mal consejo.

Aunque la casa entera comenzó a temblar

y sentiste el viejo tirón en tus tobillos.

¡Arregla mi vida! lloró cada voz.

Pero tú no te detuviste.

Supiste lo que tenías que hacer

aunque el viento acechó

con sus dedos severos

los mismos cimientos.

Aunque su melancolía fue terrible.

Ya era suficientemente tarde

una noche salvaje,

el camino repleto de ramas

y de piedras caídas.

Pero poco a poco,

según fuiste dejando atrás sus voces,

las estrellas comenzaron a arder,

a través de sábanas de nubes

y hubo una nueva voz

que lentamente

reconociste como la tuya,

que te hizo compañía

mientras tú avanzabas

más y más profundo en el mundo,

determinada a hacer

la única cosa que podías hacer--

determinada a salvar

la única vida que podías salvar.


                                            Vídeo/poema: El viaje



                         Viajar es cambiar, tu mente ya no vuelve igual.      

Hay algo sanador en el movimiento: el paisaje que cambia por la ventana, el rumor de un idioma desconocido, o el simple hecho de caminar por calles que no tienen memoria de nuestros problemas. Viajar puede ser una forma de escapar, sí, pero también de enfrentarse a uno mismo. Al alejarnos de nuestras responsabilidades diarias, tenemos espacio para reflexionar, para escuchar esos pensamientos que el ruido de la rutina suele ahogar. Es como darle un respiro al alma, permitiéndole reorganizarse.

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